
(Antofagasta, 30 mayo 2026). Con énfasis en su rica historia, sus orígenes y en el aporte que realiza en beneficio del país y de la sociedad, la Universidad Católica del Norte (UCN) celebró su 70° Aniversario con una ceremonia en su Casa Central en Antofagasta. El Papa León XIV envió un saludo a la comunidad universitaria, y además se entregaron reconocimientos por años de servicios a sus colaboradores.
Desde su origen en 1956, bajo la impronta visionaria de la Compañía de Jesús, la casa de estudios muestra una trayectoria de siete décadas contribuyendo al desarrollo de Chile, siendo el principal referente universitario de la Macrozona Norte del país.
En la Casa Central de la Institución, la ceremonia estuvo encabezada por la rectora, Dra. María Cecilia Hernández, quien, con profunda emoción, se refirió al legado y el camino recorrido por una institución que en la actualidad muestra una acreditación de Excelencia.
En la ocasión, la autoridad señaló que setenta años es una cifra que no se pronuncia livianamente, porque detrás de ella hay generaciones enteras de hombres y mujeres que dieron lo mejor de sí para hacer de esta institución lo que es hoy: una universidad viva, enraizada en el Norte de Chile, comprometida con sus territorios, con sus comunidades y con un modelo educativo que sigue siendo, hoy más que nunca, centrado en las personas. “Así nació la Universidad del Norte el 31 de mayo de 1956 y el 25 de marzo de 1957 se dictaron las primeras clases en Antofagasta. Eran apenas 20 profesores y 100 estudiantes, pero con una convicción inmensa: que la Educación Superior debía estar al alcance de todos, no un privilegio, y que el Norte de Chile la merecía. Ese acto fundacional, aparentemente modesto, fue en realidad un acto de amor. Fue la decisión de apostar por un territorio, de creer en las personas que lo habitaban, de instalar aquí, en el desierto más árido del mundo, un oasis de conocimiento que no se ha secado en setenta años”, enfatizó.
En su mensaje destacó que en las décadas siguientes la UCN creció en tamaño y en proyección. Se abrió el Campus Guayacán en Coquimbo, extendiendo su presencia regional, consolidando un proyecto de universidad que abraza no uno, sino dos territorios en el Norte de Chile.
En la oportunidad, enfatizó que el corazón de la institución es su comunidad, y que en sus setenta años de vida ha recorrido un exigente camino que la convoca hacia la excelencia y la calidad. “La acreditación institucional es mucho más que una certificación. Es el proceso mediante el cual una universidad se mira a sí misma con honestidad, identifica sus fortalezas y sus debilidades, y se compromete ante su comunidad y ante la sociedad a avanzar en la dirección de la excelencia”, aseguró.
Agregó que el desafío de la pertinencia exige que la investigación, la docencia y la vinculación con el medio respondan a las necesidades de los territorios donde la Universidad está inserta.
La rectora también puso de relieve la convicción que la educación trasforma vidas. “Esta convicción es nuestra herencia más valiosa, ya que somos parte de algo más grande que nosotros mismos. De que nuestra labor tiene sentido y de que el futuro que estamos construyendo vale la pena”, sostuvo, junto con invitar a los distintos estamentos de la Comunidad Universitaria a renovar esta convicción.
Como es tradicional, y tomando en cuenta lo dispuesto por el Consejo Superior de la UCN, se entregaron en Antofagasta y en Coquimbo reconocimientos a las personas e instituciones destacadas por su aporte al desarrollo institucional.
La celebración del 70° Aniversario también consideró la entrega de medallas a los funcionarios y funcionarias que cumplieron 10, 20 y 30 años de servicio en Antofagasta y Coquimbo. A lo anterior, se sumó un reconocimiento especial para aquellas personas que han permanecido 40 años formando parte de la Institución.






