
(Santiago, 13 julio 2026). En su asamblea anual, la Asociación Gremial de Industriales Químicos de Chile planteó a las autoridades la necesidad urgente de diseñar políticas públicas que promuevan activamente la manufactura nacional, es decir, además de agilizar la tramitación de permisos, se debe apuntar a reducir los altos costos de energía de manera de promover el desarrollo de más y mejor manufactura para el desarrollo de Chile.
Durante su Asamblea Anual, la entidad que agrupa más de 135 empresas asociadas que representan a más del 90% de las ventas del sector químico del país, reiteró su llamado a las autoridades para avanzar en el diseño de políticas públicas que fortalezcan la manufactura nacional, en un contexto donde el gremio advierte que la industria enfrenta una alta carga regulatoria y costos energéticos elevados que dificultan la inversión y la ejecución de proyectos productivos.
El presidente del gremio, Francisco Horn, planteó ante socios, autoridades sectoriales y representantes de otros gremios empresariales que un país sin una base manufacturera sólida y competitiva queda expuesto a las contingencias geopolíticas externas y ve limitado su desarrollo económico. Según cifras del Banco Central, citadas por el presidente de la asociación, la industria química aportó el 2% del PIB del país durante el último año, representó el 6,6% de las exportaciones totales y el 14% de las importaciones totales de Chile en 2025, cifras que, reflejan su rol estratégico como articulador de otras industrias como la minería, la agricultura, la construcción, la infraestructura energética y la salud pública.
En ese marco, ASIQUIM demandó formalmente el diseño de políticas públicas que contemplen una promoción activa de la manufactura en el país. “Sostenemos firmemente la idea de que un país sin una base manufacturera sólida, competitiva y protegida de la competencia desleal, se vuelve un país vulnerable frente a las contingencias geopolíticas externas y con techos para su desarrollo económico integral (…) Por ello, demandamos el diseño de políticas públicas que contemplen una promoción activa de la manufactura en Chile”, sostuvo Horn.
Uno de los principales obstáculos identificados por el gremio es la denominada “permisología”, concepto que alude a la alta carga de trámites, estudios y requisitos técnicos que exige hoy el sistema de obtención de permisos en Chile. Horn advirtió que la excesiva burocracia, los plazos desmedidos, la incertidumbre jurídica y la duplicidad de criterios sectoriales (particularmente en regiones) están desincentivando la inversión productiva de largo plazo y paralizando la ejecución de proyectos, incluso aquellos orientados a mejorar la sostenibilidad de las operaciones industriales.
“Vemos con urgencia el desarrollo de iniciativas por parte de las autoridades para destrabar la permisología (…) Si bien valoramos que la agenda legislativa intente acelerar estos trámites mediante reformas normativas, la manufactura nacional requiere de forma prioritaria certezas jurídicas de largo plazo y licencias operacionales estables, basadas estrictamente en criterios técnicos y científicos verificables”, expresó el líder gremial.
El tercer tema que, según ASIQUIM, limita el desarrollo de la manufactura en Chile son los altos costos de la energía, tanto eléctrica como de combustibles. Frente a este escenario, el gremio se sumó a una articulación intergremial junto a asociaciones como ASIMET, Chilealimentos, Pescadores Industriales del Biobío y ACENOR, con el fin de solicitar formalmente al Ministerio de Energía medidas que permitan reducir el impacto de los costos por horas punta y avanzar hacia tarifas más competitivas para el desarrollo de nuevos proyectos productivos.
Para Francisco Horn, “otro factor que limita la capacidad de desarrollo de la manufactura en Chile son los altos costos de energía, particularmente los costos de la energía eléctrica y de combustibles (…) Creemos que es urgente adecuar el sistema eléctrico a la realidad productiva del país, por lo que seguiremos trabajando (…) para lograr costos más competitivos de energía eléctrica para el desarrollo de nuevos proyectos en nuestro país”.
Con estos tres ejes – políticas públicas para la manufactura, destrabe de la permisología y reducción de los costos energéticos – ASIQUIM busca instalar en la agenda pública la relevancia de un sector que, pese a ser menos conocido por la ciudadanía, actúa como articulador estratégico de la economía nacional y lo hace con un fuerte compromiso con el desarrollo sostenible. El gremio, que este año cumple 70 años de trayectoria y reúne a 134 empresas socias, que tienen el mandato de abordar el estándar internacional Responsible Care®, continúa trabajando junto a autoridades sectoriales para avanzar hacia condiciones que permitan el desarrollo sostenible y competitivo de la industria química en Chile.
Fuente: ASIQUIM






